Cuéntenos qué necesita conseguir. La tecnología viene después.
Puede llegar con un objetivo, un problema o una oportunidad, sin tener definida la solución tecnológica. Empezamos por entender el negocio y valorar qué merece la pena resolver, qué papel puede desempeñar la tecnología y si Tessermint puede aportar valor.
No buscamos dónde aplicar tecnología. Buscamos qué merece la pena resolver.
Una necesidad empresarial puede requerir inteligencia artificial, automatización, blockchain, infraestructura digital, financiación o una combinación de capacidades. Nuestro trabajo consiste en determinar qué tiene sentido antes de diseñar la solución.
Qué quiere conseguir
Crecimiento, eficiencia, nuevos ingresos, reducción de costes, diferenciación, resiliencia o capacidad de escalar.
Qué está impidiendo conseguirlo
Procesos, sistemas, información, costes, dependencias, riesgos o limitaciones que condicionan el resultado.
Qué debemos tener en cuenta
Organización, sector, regulación, arquitectura existente, recursos, capacidades internas y restricciones reales.
Dónde puede aportar valor la tecnología
Identificamos qué capacidades tecnológicas pueden producir una mejora real y cuáles no justifican inversión o complejidad.
Cuál es el siguiente paso
Determinamos si conviene avanzar, qué debe analizarse con mayor profundidad y qué tipo de intervención tiene sentido.
Tres pasos antes de hablar de soluciones.
Conversación inicial
Entendemos el objetivo, el contexto y el problema antes de hablar de soluciones.
Lectura de encaje
Valoramos si existe una oportunidad real para aplicar tecnología y si Tessermint puede aportar valor.
Siguiente decisión
Si merece avanzar, definimos qué nivel de análisis, arquitectura o intervención necesita el proyecto antes de implementar.
El diagnóstico empieza cuando la conversación ya no es suficiente.
Algunas decisiones requieren analizar procesos, sistemas, datos, arquitectura, riesgos, oportunidades tecnológicas o vías de financiación con mayor profundidad. En esos casos proponemos un Diagnóstico Ejecutivo con un alcance definido antes de comenzar.
- análisis del problema y del contexto;
- oportunidades tecnológicas relevantes;
- arquitectura actual y condicionantes;
- viabilidad e impacto empresarial;
- alternativas y prioridades;
- riesgos y dependencias;
- criterios de inversión y métricas de resultado;
- oportunidades de financiación;
- recomendaciones y siguientes decisiones.
No aplicamos el mismo diagnóstico a todas las organizaciones. El alcance depende de la decisión que haya que tomar.
